NICOLÁS G
lunes, 12 de agosto de 2019
La verdad de mis sueños
No hay otra forma, las paredes que nos protegían de la guerra ahora duermen sin precaución, desgastaste del alma. Lo hecho con añoranza y bien llegado a ello, camina desahuciado, y nosotros con los ojos cerrados pensamos, "llegará lo más bendito soñado, llegarán las palomas blancas, llegará el amor que nos salve de realidad". Y en esta trayectoria, encuentro entre presagios, las metas de oro de todos, sea cual sea la llegada, ya no hay tramo más que caminar. Los verdugos llegaron, secaran nuestros labios, hurtaran nuestros bolsillos, quemaran nuestra piel, violaran nuestro fe pura saciándose con la absorción de todo lo que somos. Nunca pretendimos dar hogar al dolor porque fuimos cobardes, y el dolor nos castigará por no haberlo aceptado.
Ya es hora, la verdad de mis sueños dicen "horas disfrutadas frívolas no importaron tanto como el amor que pudiste dar al mundo", y sobre esto, todos disfrutan ahora, de éxitos en noches de borrachera y éxtasis, de arena en sus pies y sol en su cuerpo, con escritos de profesionistas en su mente... absolutamente nada de prevención en su mente. Llego el tiempo de amar a lo que dijiste odiar y acostumbrarse a vivir moderadamente ante la ausencia de todo lo abiótico en el posible y no deseado futuro que está por llegar.
Ayer vi las especialidades, hoy veo la especialidades, ayer me alegré de las metas, hoy sólo hay una meta. También vi los múltiples destinos verdosos, llenos de arroyos, margaritas, cipreses, coníferas con el ánimo de la vida, ahora hay necesidad de una complicidad con un sólo destino.
No veo destino
viernes, 14 de junio de 2019
En ti todo
Es sencillo que dirijas tu mirada hacía mí,
pero no lo es
Vas creyendo que necesitó más
, y no tengo mucho
No lo logras ver, supongo
Es sencillo amarme,
sólo no pidas demasiado requisitos
Un alma doliente con ecos vacíos
da mucho, sin pedir nada
Tan sencillo es abrazarme,
si no pides alhajas ni cobres bañado de oro fuera de mi hondas manos
No es infértil verme con las mismas posibilidades del completo, del que nada se le ha caído y destrozado
Fuera de mí existe el todo de otros, pero nada fuera mío capaz de consolarte
Si los hirientes momentos del pretérito los lanzo a mi momento,
lo tenue de mi sonrisa, es la más cálida obra sincera
Ya ves, puedes perseguir mis latidos, que aunque moribundos, te pertenecen en sueños y en la cruel realidad
lunes, 20 de mayo de 2019
El dolor de una juventud perdida
Hace años, recuerdo lo emocionado que era pensar en llegar a graduarme de la universidad. Ilusionado con la idea romántica de lo maravilloso que sería ser etiquetado como profesionista o hasta doctor. La idea de llegar a ese objetivo enmarcado durante gran parte de mi vida con las alegorías siendo remitente ésta: ¡la maravillosa vida! Cómo no pensar en que esas latitudes darían el quiebre hacia mis predilectos presagiados por tantos sueños que fueron brotando desde niño hasta llegar a lo que son hoy, sólo cenizas.
De niño no fui alguien que se considerase normal, me gustaba recorrer los valles solitarios del campo. En épocas donde el maíz brotaba hasta la cúspide de los cielos, mi pequeño cuerpo se escondía, burlón, risueño y solitario entre los maizales, jugando a ser un niño apartado del mundo, pensando en que las presiones escolares y de mi padre no me encontrarían, siendo ese escondite un pirámide en el cual yo podía escalar y ver que la fuerza y templanza la poseía ahora yo.
Mi círculo social no fue rico, más bien, fue selecto. Acompañado de pocos amigos durante toda mi vida, fui dirigiéndome en un rincón solitario, agradable, reconfortante. Si mis sueños seguían vigentes, el de poder ayudar, colaborar para mejorar algo, en algún aspecto social o científico o ambos, qué más daba el mundo de social de afuera. Todo eso fortalecía mis valientes energías para emprender el trabajo que eso requería para poder llegar a la meta.
Hoy, después de tantos años parado, sembrando las semillas cuidadosamente desde hace ya tiempo. Llego en el punto de quiebre en el que entiendo que no puedo ayudar mucho. Entiendo mi demora en este momento histórico. ¡He llegado tarde! No puedo hacer nada para colaborar con la especie humana, no por pereza, no por energía, sino por el momento desahuciado de la sociedad. Todo moribundo ya, viviendo un cáncer terminal en la que los médicos (científicos, ecologistas, sociólogos, escritores, filósofos) llaman la sexta extinción masiva. ¿Nosotros nos salvaremos?, más bien, ¿merecemos ser salvados? Llegue tarde y un existencialismo brutal carcome mi espíritu esta noche ahogándolo en un charco de sangre, la sangre que brota de la resignación cuando se está dando todo por perdido.
martes, 14 de mayo de 2019
Más frío ahora
Ahora
Me duele el mundo
La piel me estremece cada que observo lo que hay
Todo, el minúsculo rasgo de crueldad
se ha convertido en un monstruo gigante que ya no me deja soñar
con aquel mundo mejor
La vida tiene la cara más sangrienta
y en cada paso
parezco caer al precipicio
viernes, 22 de febrero de 2019
¿Dios está muerto?
Algunos poemas
1 de la mañana
Este mundo es muy triste,
te hace respirar sólo para asfixiarte
Sobre la soledad
Que sea un repudio abandonar a nuestra propia existencia, desalojar el yo para darle lugar otro tan extraño a nosotros y a nuestros predilectos, pensar que el infierno sería un lugar mejor si decidiéramos alejarnos de nosotros mismos. Rescatar la mente y darla autenticidad antes de sumergirla a otras y no saber distinguirlas.
Lo que se gana desde el criterio propio es la valoración del mundo a través de nuestros ojos. Los fundamentos más comunes sueles ser acompañado de aglomeraciones que dictaminan su elección en la simpleza y comodidad.
No absorber toda una biblioteca sin que un libro se origine desde nuestras ideas, preferible es encontrar arte, ciencia e innovación dentro de sí, antes de olvidarse de que se es olvidándonos del espíritu y la mente propia. Sólo los que se odian así mismos no quieres estar consigo a solas.