lunes, 12 de agosto de 2019

La verdad de mis sueños

Hoy, a media noche, mientras el eco de los grillos suena, y la luna llena nace en mí, como resplandor corre sobre mis entrañas. Sueño, creo, veo las mil imposibilidades de esta época. La nostalgia brilla más fuerte que es sol, la realidad golpea tan fuerte como recordar su nombre, y la verdad  asesina mis esperanzas. La única forma de contar el sueño de ayer, de antier... recordando fue hace años, viéndolo tan atroz, hoy lo grito:
 No hay otra forma, las paredes que nos protegían de la guerra ahora duermen sin precaución, desgastaste del alma. Lo hecho con añoranza y bien llegado a ello, camina desahuciado, y nosotros con los ojos cerrados pensamos, "llegará lo más bendito soñado, llegarán las palomas blancas, llegará el amor que nos salve de realidad". Y en esta trayectoria, encuentro entre presagios, las metas de oro de todos, sea cual sea la llegada, ya no hay tramo más que caminar. Los verdugos llegaron, secaran nuestros labios, hurtaran nuestros bolsillos, quemaran nuestra piel, violaran nuestro fe pura saciándose con la absorción de todo lo que somos. Nunca pretendimos dar hogar al dolor porque fuimos cobardes, y el dolor nos castigará por no haberlo aceptado.
Ya es hora, la verdad de mis sueños dicen "horas disfrutadas frívolas no importaron tanto como el amor que pudiste dar al mundo", y sobre esto, todos disfrutan ahora, de éxitos en noches de borrachera y éxtasis, de arena en sus pies y sol en su cuerpo, con escritos de profesionistas en su mente... absolutamente nada de prevención en su mente. Llego el tiempo de amar a lo que dijiste odiar y acostumbrarse a vivir moderadamente ante la ausencia de todo lo abiótico en el posible y no deseado futuro que está por llegar.
Ayer vi las especialidades, hoy veo la especialidades, ayer me alegré de las metas, hoy sólo hay una meta. También vi los múltiples destinos verdosos, llenos de arroyos, margaritas, cipreses, coníferas con el ánimo de la vida, ahora hay necesidad de una complicidad con un sólo destino.
No veo destino

viernes, 14 de junio de 2019

En ti todo

Es sencillo que dirijas tu mirada hacía mí,
pero no lo es
Vas creyendo que necesitó más
, y no tengo mucho
No lo logras ver, supongo
Es sencillo amarme,
sólo no pidas demasiado requisitos
Un alma doliente con ecos vacíos
da mucho, sin pedir nada
Tan sencillo es abrazarme,
si no pides alhajas ni cobres bañado de oro fuera de mi hondas manos
No es infértil verme con las mismas posibilidades del completo, del que nada se le ha caído y destrozado
Fuera de mí existe el todo de otros, pero nada fuera mío capaz de consolarte
Si los hirientes momentos del pretérito los lanzo a mi momento,
lo tenue de mi sonrisa, es la más cálida obra sincera
Ya ves, puedes perseguir mis latidos, que aunque moribundos, te pertenecen en sueños y  en la cruel realidad

lunes, 20 de mayo de 2019

El dolor de una juventud perdida

Hace años, recuerdo lo emocionado que era pensar en llegar a graduarme de la universidad. Ilusionado con la idea romántica de lo maravilloso que sería ser etiquetado como profesionista  o hasta doctor. La idea de llegar a ese objetivo enmarcado durante gran parte de mi vida con las alegorías siendo remitente ésta: ¡la maravillosa vida! Cómo no pensar en que esas latitudes darían el quiebre hacia mis predilectos presagiados por tantos sueños que fueron brotando desde niño  hasta llegar a lo que son hoy, sólo cenizas.
De niño no fui alguien que se considerase normal, me gustaba recorrer los valles solitarios del campo. En épocas donde el maíz brotaba hasta la cúspide de los cielos, mi pequeño cuerpo se escondía, burlón, risueño y solitario entre los maizales, jugando a ser un niño apartado del mundo, pensando en que las presiones escolares y de mi padre no me encontrarían, siendo ese escondite un pirámide en el cual yo podía escalar y ver que la fuerza y templanza la poseía ahora yo.
Mi círculo social no fue rico, más bien, fue selecto. Acompañado de pocos amigos durante toda mi vida,  fui dirigiéndome en un rincón solitario, agradable, reconfortante. Si mis sueños seguían vigentes, el de poder ayudar, colaborar para mejorar algo, en algún aspecto social o científico o ambos, qué más daba el mundo de social de afuera. Todo eso fortalecía mis valientes energías para emprender el trabajo que eso requería para poder llegar a la meta.
Hoy, después de tantos años parado, sembrando las semillas cuidadosamente desde hace ya tiempo. Llego en el punto de quiebre en el que entiendo que  no puedo ayudar mucho. Entiendo mi demora en este momento histórico. ¡He llegado tarde! No puedo hacer nada para colaborar con la especie humana, no por pereza, no por energía, sino por el momento desahuciado  de la sociedad. Todo moribundo ya, viviendo un cáncer terminal en la que los médicos (científicos, ecologistas, sociólogos, escritores, filósofos) llaman la sexta extinción masiva. ¿Nosotros nos salvaremos?, más bien, ¿merecemos ser salvados? Llegue tarde y un existencialismo brutal carcome mi espíritu esta noche ahogándolo en un charco de sangre, la sangre que brota de la resignación cuando se está dando todo por perdido.

martes, 14 de mayo de 2019

Más frío ahora

Ahora
Me duele el mundo
La piel me estremece cada que observo lo que hay
Todo, el minúsculo rasgo de crueldad
se ha convertido en un monstruo gigante que ya no me deja soñar
con aquel mundo mejor
La vida tiene la cara más sangrienta
y en cada paso
parezco caer al precipicio

viernes, 22 de febrero de 2019

¿Dios está muerto?

La ideología marcada por el existencialismo, sembrada por Friedrich Nietzsche, desde sus más inmortales pensamientos hasta los más polémicos, han sido la fuente de muchas discusiones entre las mentes más grandes de nuestros tiempo y hasta las más simples. Vemos con marcada pausa, su determinación en extinguir un concepto marcado históricamente por el hombre, hablamos de la fe. La fe es el significado lleno de posibilidades que denominamos a lo que no existe o puedo existir, desde varías nociones positivista se marca una creencia de creer en un fenómeno altamente probable sin ser palpable su existencia como tal. Esa misma probabilidad es la enmarcada en cada creyente de alguna divinidad, esperando a que sea autentico el resultado que se espera proveniente de aquello en lo que cree.
Algo muere cuando se deja deja de fomentar y de recordar, cuando su existencia se ve anulada sin dejar rastro alguno de sus caracteres físicos, intelectuales y espirítuales, no sólo de la materia ya no observable. Cada creencia, costumbre o ideología vigente tiene antecesesores que la noción de tiempo los ha vuelto al universo en forma de energía, pero conservando a sus similes. Si Dios está muerto, los que creen en él, siguen vivos.

Algunos poemas

Canciones mundanas

No vas a reparar el destrozo de mil canciones escuchadas por ti
Te siento, aún,
en cada parte mí,
en mis manos, cabello, 
debajo de mis poros
todos los recuerdos gritan está noche
Parece que me arrepiento de haberme roto tanto,
no logro ver lo positivo en recordarte,
sin embargo, lo hago mientras suenas en las canciones otra vez



La sombra más bella
Vestía faldas cortas,
tacones de 13 centímetros,
usaba labial rojo intenso,
ojos marcados por el universo,
poseedora de una sonrisa que incitaba a la perversión,
las sombras de ella son está noche  y han sido días
-Fue una gran mujer-me dije.
Mientras la sombra de sus recuerdos acababan esta historia
y volvía a pensar en ella.




EL QUE AMA
El único que ama es aquel sabedor de su facultad de destruirte,
aún así,
decide cuidarte en tus noches más obscuras


ESTADÍA SINCERA
Que las presencias humanas en mis días
sean estadías sinceras
Sí, que estén ante mí por el mero gusto
en un consuelo real,
No deseo su amor
Tan difícil que es alcanzar el amor, 
y esa la razón de solo solicitar estadía sincera, 
del que está por gusto,
no por fingir la posibilidad de amor en sus venas,
sólo en razón de que mi sola presencia le sea cálida,
tan calida, hasta posiblemente sentir que llena el espacio
del que tanto dolor causa en noches de 
insomnio y soledad
Porque no hay alma más abrigadora del que desea estar contigo sin importar su amor
Porque tan difícil es amar
Y sólo se pide sinceridad en la estadía

MI MIEDO
Algunos les atemoriza la idea de no ser, de poseer
El miedo a no amanecer, 
no volver abrir los ojos
El miedo morir es ajeno cuando le temes más a la vida, tal cuál yo.


DESPUÉS DE LA MUERTE
Después de la muerte no quiero besos
No anhelo el encuentro con alguien
, ni el cielo o el infierno.como recompensa o castigo
Ver algo después de esta vida, 
no lo quiero
Que el dolor se extirpe de mí
Que toda confrontación haya acabado
Si existe el minúsculo sentimiento de extrañarme, 
sólo el recuerdo de lo difícil que fue sonreír en este mundo toma en cuenta para dejarme ir



Sólo soy una gota del universo,
flotando entre miles de estrellas
Materia viva sin mucho que ofrecer,
de un pequeño diámetro pero de infinitas heridas
Así me muevo, 
entre lo desconocido abundo
Y cuando pienso cuál es mi lugar en el cosmos,
mi mente se retuerce
Tatando de asimilar lo poco que
que soy y lo grande que me imagino ser
Y vuelvo a perder ante la realidad

VITRINAS
Contemplo todo desde fuera,
las vitrinas, un niño anhelando,
ahora un hombre
Suelo, contar lo que tengo
—Sin tanto —digo
Recorro con la mirada poseída desde niño, el escaparate , 
y como si todo cerrando los ojos lo poseerá,
imagino tu color pálido en la piel,
la pequeña cintura, ojos de mirada sinceras
Adorandote me encuentro en mi imaginación,
ahí donde las vitrinas y las "reglas sociales" se tejen en lo invisible
Vuelvo a tenerte, por un momento más antes de marchar
Eso es la imaginación
, un sin fin de ilusiones que hacen transitiva la felicidad
Y el lugar donde los dioses hicieron su obra
Sólo ahora somos, y éste ser real sabe que las vitrinas son reales
No tener es real




1 de la mañana
Este mundo es muy triste,
te hace respirar sólo para asfixiarte

Sobre la soledad

La máxima virtud del hombre, consiste en soportar la soledad. Mirar a tu alrededor y sólo  ver ausencia, complacerse ante ello. La soledad brinda el amor que tanto necesitamos para no mendigar el amor ajeno.
Que sea un repudio abandonar a nuestra propia existencia, desalojar el yo para darle lugar otro tan extraño a nosotros y a nuestros predilectos, pensar que el infierno sería un lugar mejor si decidiéramos alejarnos de nosotros mismos. Rescatar la mente y darla autenticidad antes de sumergirla a otras y no saber distinguirlas.
Lo que se gana desde el criterio propio es la valoración del mundo a través de nuestros ojos. Los fundamentos más comunes sueles ser acompañado de aglomeraciones que dictaminan su elección en la simpleza y comodidad.
No absorber toda una biblioteca sin que un libro se origine desde nuestras ideas, preferible es encontrar arte, ciencia e innovación dentro de sí, antes de olvidarse de que se es olvidándonos del espíritu y la mente propia. Sólo los que se odian así mismos no quieres estar consigo a solas.